¡Jóvenes de la Diócesis de Riohacha tienen nuevo Patrono!
En el contexto de la Celebración Virtual de la Juventud, Monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar C.Ss.R. nombró por decreto Episcopal al Beato Carlo Acutis como Patrono y Modelo de Santidad de la Juventud de la Diócesis de Riohacha.
En su intervención Monseñor recordó que “Carlo Acutis fue un adolescente de nuestro tiempo como muchos otros, comprometido en el colegio, con los amigos. Amaba la eucaristía, a la virgen y el rosario. Fue catequista y se las ingenió para llevar las verdades de la fe a los demás niños.”
Precisó también que ser joven y actual no riñe con la santidad, pues “Carlo conocía todo aquello relacionado con el mundo de la informática, hasta tal punto que tanto sus amigos y profesionales en ingeniería informática lo consideraban un genio. Todos se quedaban maravillados por su capacidad de entender los secretos que oculta esta ciencia. Los intereses de Carlo abarcaban desde la programación de ordenadores, pasando por el montaje de películas, la creación de sitios web, hasta los boletines, de los que se ocupaba también de la redacción, y el voluntariado con los más necesitados, con los niños y con los ancianos. Carlo amante de la tecnología sabía que los medios tecnológicos pueden arrastrarnos a cosas que no son de Dios, pueden volvernos seres adormecidos, llenos de cosas y sin Dios, pero él las usó para evangelizar.”
La propuesta de Monseñor se centró de manera imperativa en motivar a los jóvenes de nuestra Diócesis y de La Guajira, a buscar los caminos de la santidad en medio de la cotidianidad de la vida. Jesucristo es y será siempre el camino para ser felices. La meta de los jóvenes no pude ser limitada, la meta va más allá de los sueños terrenos, la meta debe ser el cielo.
Los cientos de jóvenes que se encontraban viviendo esta experiencia celebrativa, algunos presencialmente y otros desde sus casas y parroquias, acogieron con alegría esta noticia de nuestro padre y pastor.
Fue una jornada de mucha fiesta, gozo y entusiasmo, catalogada como una excelente y fructífera experiencia de Dios.